domingo 8 de febrero de 2009

La culpa es de los demás


Mientras la España oficial sigue emitiendo empalagosos mensajes de confianza, ilusión, sacrificio y vacuidades similares, la real, la de la gente normal, la de los ciudadanos que intentan trabajar, sacar a sus familias adelante y pagar sus facturas, trata de superar una crisis que, por lo que cuenta la propaganda gubernamental, es culpa de los demás, es más ficticia que real y en marzo se va a terminar. Son tantas las mentiras que se vienen escuchando en los últimos meses y tantos los que aplauden el embuste como estilo de vida, que desenmascarar a los falsarios se está convirtiendo en una tarea casi imposible. 

Hemos pasado de la legislatura del pleno empleo a la de los 198.838 parados en enero de 2009, sumando en sólo un año 1.065.876 parados más, situándonos en los 3. 327.801 desempleados y rozando la histórica y dramática tasa de paro del 14%. Todos los indicadores económicos –consumo, productividad, crecimiento, confianza, ahorro, etc.- confirman que España está en recesión y muy por debajo de la media de la Unión Europea. La incorporación de la mujer o los jóvenes al mercado laboral es hoy por hoy una mera conjetura, el cierre de las pequeñas y medianas empresas una realidad aplastante y el miedo en los ciudadanos, un hecho incuestionable.  

Así y todo, el Gobierno socialista, el que negaba la crisis y acusaba de antipatriotas a quienes advertían contra ella, el que decía que estábamos en la Champion League de las economía del mundo, el que pretendía adelantar en riqueza a Italia, Francia e incluso Alemania, el que aseguraba que nuestra situación financiera era inexpugnable, ese mismo Gobierno, se presenta ahora como un equipo desconcertado, sin ideas y en retirada aunque, mientras tanto, llevándose por delante la economía de los españoles y destrozando el mercado laboral.  

Entre tanta ineficacia y tanto mensaje maliciosamente edulcorado, encontramos a un Gobierno que primero culpó a Aznar, después a Bush, siguió con la guerra de Irak, el petróleo y, más tarde, el capitalismo. Posteriormente, la culpa fue de la ambición de los tiburones financieros y, al día de hoy, los bancos han sido señalados como causantes del desastre. La incompetencia del Gobierno, repartiendo culpas para todos y no reconociendo las propias, es muestra de su debilidad y de su falta de musculatura política para sacar a España de una crisis de incalculables proporciones y que son los ciudadanos de a pie quienes la están padeciendo. 

Claro que, el colmo de la indecencia política nos ha sobrevenido con el espectáculo socialista en la ciudad de Badajoz, culpando al Alcalde del paro de la ciudad, oponiéndose sin oponerse a los proyectos de obras pergeñados con el Fondo Estatal de Inversiones y callando escandalosamente ante el silencio de la Administración sobre el imprescindible proyecto de la Ronda Sur (que, hay que recordar, no podía contemplarse en el Fondo Estatal por superar el límite presupuestario) o la rehabilitación de la Alcazaba, durmiendo en los archivos del Ministerio de la Vivienda. Por no hablar, del disparate del AVE. Primero, erigiéndose en valedores del proyecto, cuando fue el Gobierno de Aznar quien lo inició y, para negarlo u ocultar la evidencia, se sacaron de la manga lo del 2010, pregonándolo a los cuatro vientos hasta que los hechos les han afeado la conducta y ahora ya hablan del 2013. Seguramente, la culpa, si no de Aznar o Bush, será de Rajoy, Monago o Celdrán pero, como siempre, estamos a la espera del responsable sobre el asunto de la Estación del AVE. El Ayuntamiento renunció a solicitar su ubicación en la ciudad por hacerla internacional y, sobre todo, para que resultara útil para los intereses colectivos pero, a la vista de los acuerdos (por cierto, que aún nadie ha comunicación oficialmente al Municipio), nada se sabe qué va a suceder con la actual estación de trenes ni cómo serán los accesos a la del AVE y, por si esto fuera poco, se ha puesto en peligro el, otro más, fundamental proyecto de la Plataforma Logística, con la división de las estaciones entre pasajeros y mercancías.  

Da la impresión de que alguien o algunos, con suficiente poder de decisión pero pocos afectos hacia nuestra ciudad, se han encerrado en una habitación y, mirando un mapa de Badajoz, ha iniciado una carrera de ideas y proyectos a cual peor con la única intención de perjudicar a una ciudad que les resulta antipática porque no les vota. Tal vez es buen momento para recordar a quienes se dedican a la gran política olvidándose de los ciudadanos que Badajoz no necesita mesías ni mítines ni ideologías sino inversiones, proyectos y realidades. Badajoz necesita políticos y Administraciones con visión de presente y futuro y no presuntos líderes de diseño inmersos en una carrera electoral y no en un proyecto común.

domingo 27 de enero de 2008

La esperanza de una Región
















Nuestra ciudad, Badajoz, se ha convertido en el principal motor económico de nuestra región, en todo un trampolín comercial para Extremadura que sirve a su vez de puente entre el resto de España y la nación vecina. Así, una ciudad con un marcado carácter comercial, transfronterizo y eje de la vida de toda una provincia, ha sabido asumir su papel de liderazgo en el desarrollo regional, revirtiéndolo no solo sobre sí, sino exportando ese desarrollo a localidades limítrofes e incluso a algunas muy distantes de la capital provincial.

El corazón de la provincia late con la fuerza del desarrollo, y a él se suman día a día nuevos proyectos que demuestran su vitalidad y futuro. Estos proyectos, tan importantes todos como heterogéneos en su conjunto, hacen que Badajoz alumbre nuevas iniciativas empresariales a la vez que absorbe una inmensa población universitaria que se forma, vive, se divierte y contribuye dentro del espacio social de nuestra ciudad.

Las opciones de futuro son cada día más reales, las promesas que desde el Ayuntamiento de Badajoz se han hecho a la ciudad y a todos los extremeños que quieran participar en ellas, no se empolvan sobre estanterías, sino que se convierten en realidades físicas y tangibles con una velocidad muy superior a la de otras promesas. También hemos de reconocer que las ayudas de que disponemos los pacenses no van acordes y al compás del potencial de la ciudad y lo que ofrece a Extremadura. Y es que todo hay que decirlo, Badajoz es puntero tanto en desarrollo como en aislamiento económico por parte de las administraciones regional y nacional.

Avanzar, crear empleo, iniciar aventuras empresariales, invertir, arrastrar a toda una provincia es lo que Badajoz ha conseguido con el apoyo de todos sus ciudadanos pero a la vez, con el gobierno regional del PSOE mirando receloso y con los brazos cruzados desde sus sillones de Mérida. Conseguir todo esto sin el apoyo de la Junta no solo demuestra la valía y capacidad de nuestra gente, sino el potencial desaprovechado por no contar con el apoyo del socialismo gobernante.

Es evidente que si Badajoz, convertida hoy en el principal motor económico de la región, gozase del apoyo y las inversiones que se le vienen negando desde los dos gobiernos socialistas, podría convertirse en el empuje necesario para que Extremadura abandone de una vez los peores indicadores de las estadísticas de empleo, renta, servicios, y calidad de vida de sus vecinos.

Aprovechar ese motor tiene consecuencias que exceden con mucho los resultados económicos y de aumento del empleo. Explotar ese potencial se traduciría en conseguir un aumento de las capacidades económicas de nuestra sociedad, de nuestros vecinos, de todos aquellos que ven con miedo los nubarrones de la economía y que temen no llegar a fin de mes, se agobian por la presión de la hipoteca o sufren la incertidumbre en unos empleos que la situación no garantiza.

Badajoz es una ciudad abierta, es un pulmón económico, social y cultural para Extremadura, contribuir a su engrandecimiento es invertir en las mejoras de muchos ciudadanos, hagámoslo y avanzaremos todos juntos.

domingo 20 de enero de 2008

La oportunidad abierta

España abre nuevos horizontes, es su ser, le nace de las entrañas que componen las tripas de esta vieja nación. Nuestros brazos han roto los muros oceánicos para llevarnos a América, hemos levantado un puente sobre nuestras espaldas con que unir dos continentes, a la vez con los dedos del pie rozábamos la cornisa africana. Esos fueron los martillazos que forjaron el corazón de nuestra nación, la esencia nacida, no para ser enaltecida o defendida, sino para sobrevivir. Sobrevivió cuando la radicalidad y la obstinación se apoderaron de la política para el desastre y perjuicio de los mortales. España expulsa a los moriscos que labran la tierra, expulsa a los judíos que financian y sirven a la economía y a la vez alimenta con su pasto al rebaño de vagos hidalgos que Lázaro de Tormes encontrará en su camino. La tiranía y el desastre son tan españoles como la fuerza con que sobreponerse a ellos, ante nuestros ojos se abren siempre más oportunidades que ante ninguna otra nación, somos los preferidos de los dioses para elegir, los primeros ante la bandeja, pero también los señalados para errar los primeros.

Estamos ante una de las oportunidades de España, una de esas veces en que los dioses rozan nuestras montañas con sus barbas y preguntan a sus súbditos preferidos que camino quieren, que futuro prefieren. El 9 de Marzo es más que el día de las Elecciones Generales, algo más que la opción del cambio de gobierno. Ese día cada voto será una llave que abrirá una pequeña parte de la puerta que entre todos abrimos al futuro, o será una azada con la que seguir arañando las heridas de tierra que separan a los españoles entre sí.

Manuel Pizarro, el flamante número dos por Madrid, recién elegido, es una parte importante del conglomerado que debe descorrer las cortinas del tiempo y alumbrar el devenir de nuestra tribu. Su impresionante currículum, su primorosa carrera, su inagotable fuerza y la vitalidad de sus ideas son el ejemplo de lo que podemos alcanzar entre todos, el beneficio que la empresa que todos componemos, España, alcance el mayor desarrollo, y que sus accionistas, a partes iguales cada ciudadano, gocen del crecimiento, la seguridad y la fortaleza de los accionistas de ENDESA y de los socios de IBERCAJA para los que trabajó.

De igual modo Alberto Ruiz Gallardón no será el número dos tras Rajoy, y ante la noticia, los agoreros de la izquierda tratan de magnificar un hecho con el que tapar sus miedos a Pizarro. Gallardón no ha perdido ni perderá un ápice de su peso en su partido y nadie puede, negar a día de hoy, el tremendo tirón y la capacidad con que cuenta el Alcalde de Madrid. Así mismo, su futuro es el del piloto de la mayor ciudad española, puede ser el autor de unas nuevas olimpiadas en España y todo ello, sirviendo de soporte al debate y la crítica interna en un partido que lejos de sentirlo como amenaza, lo considera el ejercicio lógico y leal de quien quiere llevar adelante el mejor proyecto. Y es que Alberto no es la oveja negra, no es un díscolo ambicioso que siembre discordia, por el contrario es una de las mayores amenazas para el Partido Socialista, de ahí la lógica de convertirlo en causa y objetivo de sus ofensivas más virulentas contra el Partido Popular.


martes 15 de enero de 2008

Las tenazas del herrero


España aplaude hoy al que mañana acompaña al cadalso, y solo con treinta años en la tumba o con la demencia senil hundiendo la propia cordura, se gira sobre la figura del que antes maldijo para recordar su contribución, sus logros y méritos. Así le sucedió a Adolfo Suarez, quien sufrió una de las persecuciones políticas más deshonrosas de nuestra historia, y eso aquí es ya decir mucho. Igual deshonor acompañó la vida de quienes hoy ilustran los altares de nuestra literatura, desde un Lope que vivió pobre y murió con séquito a Quevedo, que corrió de la Torre de Juan Abad a las portadas de los libros de literatura. Así se las gasta España, así ensucia hoy el nombre que más lustre ha de darle en el siguiente siglo, y sin duda cierta lógica hay en todo ello. Los grandes españoles lo son mucho, pero cada español de a pié no se resigna al mundano barro, y mira cara a caro a los elegidos por la fortuna, así solo con la perspectiva de los años y el juicio de la historia se descubre la magnitud de las obras, de los logros o de la talla de quienes hicieron grandes cosas por nuestra nación.

Hoy le ha tocado al Rey, Don Juan Carlos padece en estos días la fiebre mediática por su cumpleaños, las televisiones buscan aprovechar cualquier impulso sobre su nombre, ya sea con el palmoteo falso de la tele pública, o con el chapoteo cenagoso de la salsa rosa del prime-time.

Sin embargo su figura, la del Jefe del Estado, está muy lejos de poder estudiarse en el brillo del papel couché o en las tertulias de la televisión. El debate Monarquía Parlamentaria o República es ficticio y se ciñe solo a figuras de aliento rancio y carcomido intelectualismo, que sienten que sin colgar el penacho tricolor a su cuaderno, pierde altivez o frescura su verbo. ¿Acaso cuantas veces no hemos oído aquello de intelectual republicano y ateo? Sin duda hay quienes ven eso como un nombre con apellidos inseparables, el RH propio del intelectual español, del que erguido sobre el mundano populacho le dicta iluminado por la razón o las hogueras, cual es su destino, pero siempre con la distancia necesaria para no llenarse de cieno las botas.

El Rey Don Juan Carlos representa sin duda como ningún otro monarca, el papel de garante del sistema parlamentario, del sistema democrático y de la Constitución, y para ello se vale de las más importantes herramientas, su total y absoluta independencia política, y la representatividad de todos. La coronación del monarca se produce realmente en 1978, cuando la Constitución es refrendada democráticamente por todos los españoles, dándose así el respaldo necesario a un sistema que nos ha proporcionado el momento de más desarrollo y estabilidad de toda nuestra historia.

Frente a esto, los paladines de la razón con guantes, los intelectuales de alfombra y escritorio, se recuestan en las sillas de los cafés, se acodan en los bares o escriben en foros de Internet, para indignarse ante un sistema tan poco ajustado a la lógica de la “razón”. Ante la menor crítica a su planteamiento, se lanzan furibundos cual jacobinos y empuñando la democracia, como si arma propia fuera, aporrean a quien defienda la figura de Don Juan Carlos.

La ideología republicana en España ha aglutina en torno a sí a intelectuales que encontraban en la materialización de sus ideas un insalvable obstáculo en la monarquía. Una figura y una institución consagrada únicamente a estimular la cohesión de todos, y velar por la moderación de planteamientos, buscando siempre lo más próximo a todos, como ha sido la Casa Real con Don Juan Carlos al frente, supone un grave obstáculo para las posturas radicales y deconstructivistas de los republicanos de hoy.

Por el contrario, el republicanismo de todo color y forma mantiene un carácter común, un espíritu iluminador que homogeniza sus planteamientos en gran medida. Este se basa en la convicción de contar con la solución que siempre le ha faltado a España, el antídoto contra “la enfermedad que nos ha alejado siempre de Europa y del progreso”. Esa voluntad de construcción social necesita de la previa demolición de todo lo existente antes, ya sean las paredes de un palacio o los campanarios de catedrales. Cuanto se interponga al proyecto de la razón, de la luz, ha de ser arrasado y sustituido por algo nuevo… por ellos.

Sobre los republicanos durante la restauración francesa, Alexis de Tocqueville diferencia a los que buscaban eliminar la monarquía como medio de alcanzar un sistema que se acerque a la libertad y la igualdad de los ciudadanos, y aquellos otros que se conformarían con las reformas indispensables en el sistema para eliminar la monarquía para colocarse ellos. Teniendo en cuenta que hoy gozamos de democracia, de un sistema de libertades y un Estado de Derecho de los que el Rey es garante… ¿deponer al monarca tiene alguna función más allá de sustituirlo por una élite política nueva?, incluso cabría preguntarse si de veras tiene algún fin más que justifique la eliminación de esa garantía… ¿cuál es ese proyecto? Quizá el republicanismo defendido por Zapatero, por el PSOE de hoy, por la Izquierda Radical y por otros elementos aislados, busque esa construcción social, busque la “Educación para la Ciudadanía”, busquen cambiar tan radicalmente la sociedad, que la figura atemperada y en pro de la concordia del Rey, sea un obstáculo en esta nueva Revolución.

Yo personalmente entre el “We the people…” de Washington y el Lincoln Memorial, o la guillotina de los jacobinos, creo que los republicanos españoles andan más cerca de los pirineos.

Actuarán siempre con la distancia del verbo intelectual, de la palabra escriba que ejecuten otros, como el herrero que se vale de tenazas para malear el hierro ardiente sin quemarse, valerse de las llamas para moldear a placer la sociedad, todo sin quemarse. Sin duda es la postura más lógica y ajustada a la razón, pero… ¿es la más ética? A título personal solo añado que me estimula ver como un Rey consagra su vida a una nación, como nuestra tropa brinda por “el primer soldado” cuando lo recuerdan, como se funde con la población como el primero al servicio de España. Por el contrario poco aliento siento al imaginar la tricolor de media España sobre otra media, perder el vínculo permanente entre todos los españoles y con todas las otras naciones y depender siempre del devenir político, perder la mediación, la búsqueda del consenso y la templanza. Más aun temo ver como España cae en la radicalidad y se abraza a estos jacobinos de salón y poltrona.

domingo 18 de noviembre de 2007

Gestión y marketing


Es complicado no sorprenderse de la magnífica política de comunicación del Partido Socialista, con el presidente Z a la cabeza. Es puro marketing, pura figura mediática que sonríe ante las cámaras con la misma gesticulación manida y repetida de Ronaldinho en los anuncios de natillas. Sin duda nuestro presidente del gobierno es un compendio de ademanes estudiados, cejas medidas con regla y unas manos que se separan con la simetría que daría el tenerlas unidas por gomas.

En la pasada campaña electoral, vimos como se imponía un eslogan en el PSOE que, sin embargo, no contaba con el respaldo de ningún proyecto, de ningún nombre ilustre o eminencia de la economía, la ciencia o la cultura, solo dos letras repetidas con los cromatismos del partido, colocadas en todo, tratando de incrustarlas en la retina de la población. Sin embargo al ciudadano de a pié… ¿le ha quedado algo más que la Z y la P de este gobierno? Por desgracia creo que no, bajo esa publicidad opaca y tozuda, el gobierno de Z, ha sido el de la solidaridaZ menos solidaria, de la igualdaZ menos igual, de la libertaZ menos libre y sin duda ha sido el de las “Z” que han escondido su devastador paso por Moncloa. Un conjunto de medidas absurdas en casos como la Ley de Memoria Histórica, insuficientes y sin dotación como la Ley de Igualdad o la de Violencia de Género, y todas ellas bajo el marchamo de ZP y … “Gobierno de España”.

Pero al igual que la muerte y hacienda, la gramática es un elemento que acecha sin ser posible esquivarlo, te asalta sin esperarlo con el peso y la fuerza de la razón, y eso mismo se ve venir sobre el gobierno de Zapatero. Su exceso de Z, es ejemplo de ese personalismo populista que mezcla el choteo y desprecio por las normas propios de cualquier revolucionario americano, con la apariencia sintética y encriptada de una obra POP a lo Warhol.

La solidaridad en España solo se entiende con Z, porque viendo los Presupuestos Generales y la posición que nos toca a los extremeños es evidente que de solidarios poco, quizá si sean solidarioZ a lo Z, como fueron libreZ los accionistas de Endesa en la OPA, como están seguroZ en el País Vasco los que no son serviles al nacionalismo, y del mismo modo en que son igualeZ los españoles de Cataluña que no pueden matricular a sus hijos en español.

Necesitamos ver más a menudo la repetida letanía de Gobierno de España, pero en una valla junto a la Estación del AVE, en la adecuación del Guadiana y en las carreteras que necesita nuestra provincia y región. Más Gestión y menos Marketing.